miércoles 14 de diciembre de 2011

58 horas después...

Estoy decepcionadísima con mi experimento "120 horas sin twittear", porque yo creí que iba a enloquecer y a perder el sentido de la vida, o por el contrario, encontrarlo en algo fuera del mundo de Internet y ni me ha pasado lo uno ni lo otro. Mis días transcurren con perfecta normalidad. Es verdad que he incrementado, aunque no muy notablemente, mi tiempo dedicado al estudio (quizás una hora más al día, en estos dos días) y también he sacado tiempo para leer, práctica que fui abandonando progresivamente, pero la vida sin twitter no me resulta muy diferente.

Quizás hay ratos en los que me siento "desinformada", puesto que mi forma de acercarme a la actualidad era a través de este medio, pero poco más. En lo que más lo he notado es en mi falta de estímulos para crear tuits, algo prácticamente lógico. Es decir, pensé que en mis ratos muertos se me ocurrirían montón de tuits y que iba a sufrir por no poder twittearlos, pero parece que mi producción tuitera está relacionada con la cantidad de tiempo que paso leyendo tuits, puesto que en estas 58 horas solo se me han ocurrido dos tuits y tampoco es que sean la pera limonera.

Por otro lado, no echo nada de menos el universo twittero. Pensé que sufriría al no saber qué es de algunas personas de las que sólo sé de ellas por ese medio, pero me equivocaba. También pensé que sufriría al no poder hacer chistes sobre ciertos temas, pero me equivocaba.

En lo que se nota la falta de twitter es en mis horas de despertarme y acostarme. Quitarme twitter me ha hecho ganar horas de sueño, aunque en lo que más se ha notado ha sido en las horas de series. Cuando twitteaba solía verme un capítulo o dos como máximo, normalmente uno siempre después de comer y a veces, si twitter me lo permitía, uno por las noches. Si eran de veinte minutos, pues quizás tres o cuatro al día. Ahora la verdad es que estoy viendo más o menos el doble, pero a la vez que saco tiempo para leer, repito, práctica que había dejado prácticamente relegada a domingos sin resaca. (Que no eran tantos).

Así que no puedo llegar a una conclusión. Bueno sí, a una: que mi falta de twitter me hace pasar más tiempo en facebook, y publicar más cosas en facebook. Aunque todo el tiempo que pasaba twitteando es aún mayor que el que paso ahora recorriendo facebook.

Yo no sé qué pensar de todo esto... ¿y vosotros?

Por cierto, ayer entré a mi perfil para ver cuántos followers había perdido, cosa que me asustaba un poco, creyendo que, al no twittear, muchos dirían: UNFOLLOW. Y ante mi sorpresa observé que había ganado 24 followers nuevos... vamos... ¡¡¡QUE ME PREFERÍS CALLADA!!!

6 chorradas como pianos:

Josu Sein dijo...

Mujer, combínalo todo pero en su medida.

AmanecerNocturno dijo...

Yo siempre he pensado que es difícil estar realmente enganchado a una red social en Internet, porque me he pasado meses sin usarla a diario, sólo de vez en cuando, y no tienes mono ni nada, como mucho al principio la extrañas, pero pasados unos días rehaces tu vida y te vuelves mucho más productiva. Esto es justo lo que te ha ocurrido.

arait dijo...

Inconsciente! Quién te va a preferir callada?

No se trata de estar "enganchado" a algo, se trata de que algo no te resulta aburrido. Todo son temporadas.

Pero... sin Internet, se puede vivir? Dificilmente puede ser sustituido por los telediarios de Antena 3, o el Sálvame.

garcigomez dijo...

Pues tu misma lo has dicho, has salido ganando con la apuesta, ahora gastas el tiempo en cosas más productivas. Muchas veces nos creamos esclavitudes que en cuanto las dejamos un poco de lado vemos lo que eran

Bea Cepeda dijo...

NO! NO SE PUEDE VIVIR SIN INTERNET! YO AL MENOS NO! A cada mínima cosa que me surge en mi día a día consulto internet xD ¡Que yo soy de esas locas que todavía buscan palabras en www.rae.es! xD

Josu Sein dijo...

Yo también consulto www.rae.es cada 2 por 3 y no veas si de eso sí que me arrepiento porque detesto a los de la Real Cacademia...