Pues eso, que esto se acaba. Que me quedan exactamente seis horas para aguantar y esto está hecho. Me gustaría hacer un repaso de lo que ha sido mi semana para sacar una serie de conclusiones y así saber apreciar realmente esta mal definida como "red social" ahora tan de moda que es twitter, que para mí nunca fue concebida como una red social realmente. Yo no entré ahí queriendo conocer gente, sino queriendo que la gente me conociera a mí, que soy la que verdaderamente mola.
En primer lugar me gustaría decir que, como dice el dicho, uno no sabe valorar lo que tiene hasta que lo pierde. Pues bien, ateniéndonos a la sabiduría popular me gustaría decir que al parecer twitter, en mi vida en general, me importa una mierda. Bueno, no, vamos a no ser tan guays. Me importa poco. Esta semana sin él no ha sido para nada traumática, aunque tengo que reconocer que en ciertos momentos lo he echado de menos, pero... bueno, he perdido otras cosas, también en estos últimos días, que me han dolido mucho más que mi derecho a twittear.
Por otra parte, he notado que sí, que sin twitter he dedicado más horas al estudio. Sin ir más lejos, mientras que la semana pasada me planteaba empezar a levantarme antes o suprimir mi horita de descanso de después de comer porque realmente me veía falta de tiempo, esta semana me he estado levantando una hora más tarde de lo que era habitual en mí y aún así he hecho más cosas que la semana pasada. ¿Qué quiero decir con esto? Que al igual que hago con el resto de mis "cositas", a twitter a partir de ahora le debería poner un horario, porque realmente pienso que twitter engancha pero una vez que ya estás conectado. Si vas por la calle y se te ocurre algo solo tienes que dedicarle un minuto a twittear lo que querías escribir, pero si estás en casa, estudiando, por ejemplo, como es mi caso, y twitteas algo, alguien te contesta, tú le contestas a ese alguien, mientras estás contestando alguien escribe algo muy gracioso que retwitteas, luego otro te menciona para decirte no sé qué, y ahí es donde está el verdadero problema. Como todo en la vida, un uso moderado de twitter no puede ser peligroso, así que pienso volver a twittear con la cabeza bien alta porque he aprendido la lección.
Otra cosa que he notado es que ahora vuelvo a ser la mujer puntual que era. Normalmente, siempre antes de salir de casa echaba una última mirada a twitter por si tenía una mención nueva, y, como casi siempre la tenía, volvía a pasar lo de antes: te sentabas, contestabas, otro te contestaba a ti, leías un tweet gracioso, lo retwitteabas, mirabas favstar, veías que alguien te había empezado a seguir... total, diez minutos no te los quitaba nadie.
Lo que más he echado de menos de estas 120 horas sin twittear ha sido la sensación de no saber "qué estaba pasando". No me gusta nada ver los telediarios porque me parecen demasié pal body, aunque sí suelo leer un par de periódicos todos los días (quien dice leer dice leer solamente los titulares y en el caso de que algo me interese, pararme), pero aún así notaba que me faltaba algo. Creo realmente que twitter es un buen lugar donde estar al día de la actualidad en general y de las noticias más divertidas en particular.
Ahora, lo que más me ha gustado de mi semana sin twitter es lo mucho que he leído. Había ido sacrificando el tiempo que le dedicaba a la lectura, habiendo pasado de leer unos veinticinco-treinta libros al año hace dos años a haber leído... creo que cinco o seis libros, en este 2011. Y eso ha sido de tanto leer tweets, estoy segura. Porque si antes leía en mis ratos muertos, ahora abro twitter en mis ratos muertos. Si antes leía en mis viajes ahora leo tweets en mis viajes, si antes leía mientras cagaba, ahora leo, sí, pero tweets, mientras hago mis deposiciones, que es mucho más fino. Y quiero encontrar un punto medio en el que pueda leer todos los días un ratito un poquito de novela y un poquito de twitter. Me esforzaré a partir de ahora en que así sea, lo prometo.
Y nada más, queridos amigos que habéis seguido mi trayectoria por este, vuestro blog. Mañana cuando me despierte lo primero que haré será abrir twitter, lo sé, pero juro que no volveré a hacerlo, porque a partir de ahora mis mañanas en twitter van a pasar a la historia... ¡¡¡que tengo mucha historia, de la literatura, concretamente, por estudiar!!!
Nos vemos mañana ;)
5 chorradas como pianos:
Yo es que no tengo twitter, ni facebook, ni na´...y la gente no para de decirme ábrete uno, ábrete uno y es que bastante trabajo me da a mi el blog, la verdad, para abrirme nada más.
Besos!!!
Si lo haces, que sepas que será el fin de tu existencia xD
Twitter, al igual que Google Reader, es una fuente de información a tu antojo y según tus preferencias.
Qué mejor compañia y pasatiempo, que algo hecho a tu gusto?
En cualquier caso, internet, ni el WoW, ni Facebó, cubren todas nuestras necesidades. Ni debe de ser así.
Donde esté un café con una chica con buena conversación... jeje...
Muy bien, señorita Bea, prueba superada :)
Yo esto de internet en general y twitter en particular... Pues hay días que, bueno, no tengo nada mejor que hacer. Pero igual que me entretiene bastante, me puede aburrir de igual manera y ni lo miro. A ratejos.
Ya sabes, organízate el tiempo que lo hay para todo y estudia, que tienes que hacerte una mujer de provecho.
Sí, mamá.
Publicar un comentario en la entrada